
-Y para terminar la exposición- dijo la chica- Solo cabe decir que el pueblo cubano vive en la ignorancia total de lo que sucede en el mundo debido a la opresión de la dictadura de Fidel Castro.
El catedrático la miro con menosprecio, como quien mira al loco ignorante que nada sabe, el con su figura obesa y baja estatura, con las canas al aire que muestran la edad así la quiera negar, sabiduría que le dicen. El hombre de apellido Velazco.
-Bueno la señorita ha dado una exposición de la Revolución Cubana- afirmo el sujeto- Quiero dar algunos puntos de vista acerca de este tema.
Entonces empezó la embestida revolucionaria, agravios contra Estados Unidos, complementados fundamentalmente con ideas acerca de la libertad, del bien común, de la igualdad, de botar de una vez a los extranjeros que invaden nuestra tierra, de respeto y otras cosas más. Muy orador el sabio de las canas.
-Bien ahí carajo- réplica Daniel en tono bajo claro está- que se vayan los extranjeros.
-Eso no esta bien, balbuceo Josué, no creo que sea la solución cerrarnos al mundo de esa manera, ¿quieres terminar como Cuba pedazo de imbécil?
- Cállate hijo de puta.
Josué se callo aunque supiera que su adorada mamá no es puta.
- Para rematar la exposición de la señorita- argumento el catedrático- ella dice que Cuba es un pueblo ignorante, cuando sabemos que el 98% de cubanos esta alfabetizado.
Josué en su monologo interior no creía lo que escuchaba y decía que no sirve que todos lean si al final solo van a leer los diarios que Fidel compra y los libros que la dictadura proporciona. Es una estupidez, pensó el alumno.
Fin de la clase, Velazco llamó a los alumnos para firmar sus cuadernos ya que era la manera en que el tomaba lista. Se retiro con su aire comunista y con la impresión de ser el hombre que buscaba la igualdad entre todos, aunque esa impresión solo la tuviera él de si mismo. Ego como dicen los que saben.
A los pocos minutos apareció Miguel Ángel, tarde por una cita que tuvo con el médico.
- Oye Josué
- ¿Qué?
- ¿El gordo ha firmado?
- Si pues, las cagaste corre a que te firme
Miguel Ángel, hombre de rasgos étnicos, con una pequeña quemadura en la cara se dirigía hacia el Gandhi de nuestros días. Josué estaba detrás, no tan cerca pero tampoco tan lejos, lo siguió para escuchar que le decía el profesor.
- Doctor disculpe, dijo timorato Miguel Ángel
El doctor lo miró, con una mirada de desprecio que asustaba, como quien mira un pedazo de caca, con repugnancia seguramente por la quemadura y por los rasgos de indio, le dijo:
-¿Qué mierda quieres?
- Doctor quería justificar mi falta porque tuve una cita médica
-¿Y a mi que chucha me importa carajo?
El gordo se fue dejando boquiabierto al alumno que luego se dirigió a Josué con odio y ganas de revancha
- Espera nomas, ya va a ver ese hijo de puta.
Josué pensó y solo atino a decirle: “viva la revolución Miguel Ángel, viva la revolución”.
En la clase la señorita se lamentaba por las críticas del profesor, pensando seriamente en volverse izquierdista porque ese gordito que busca el bien de todos la convenció, mientras Daniel seguía argumentando con furia sus ideas y sobre todo pensando como botar a los malditos extranjeros de su país.
Desde aquí saludos para el buen Miguel Ángel.
La Magdalena de Joaquin Sabina.
3 comentarios:
Típica de muchos abogados (y otras cosas más): el autoritarismo, las ínfulas de grandeza, la incoherencia e intolerancia desbordando por todos los poros.
Ahi falta alguien que lo desahueve poniendo en evidencia la miseria de su arroz con mango.
Saludos Oso, supongo nos vemos en un rato en la chocolatada.
(p.d: tu mejor post so far)
Pues yo no le voy a Cuba.
Pero La Magdalena de Sabina lo vale todo :D
"típica de muchos abogados" ... yo haría más amplia esa afirmación, típica de muchos seres humanos (más allá de su profesión, la relación jerárquica es la que produce esto, el hecho de que él ocupe, el escalón más alto en la relación profesor-alumno).
Puedo adivinar todos los personajes y no sabía que había pasado eso con Miguel Ángel, pero es un comportamiento predecible en la circular vida de un gordito caviar, Cuba merece un debate más profundo que la posición parcializada de un izquierdista que solo levanta su puño revolucionario en las clases donde cree que los incautos vamos a comprar su compromiso de boca para afuera.
Por cierto a ese Daniel le han faltado más "hijo de puta" y otras cosas de su repertorio, lo noté muy suavecito
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